Archivado en: Reflexiones | Etiquetas: Cuento, Perfiles, Raúl Ariza, Relato, Tusquets, Woody Allen

Está editado por Tusquets, en su colección Cuadernos Mínimos. Es de 1980. El libro es de un amigo mío. Me lo dejó y no se lo he devuelto. Es más, creo que ya no se lo voy a devolver, con lo que mejor hubiera sido empezar esta confesión diciendo: el libro “era” de un amigo mío.
No es que esté justificando un hurto, que también. Lo que estoy haciendo expresamente, es indicar una de las formas más adecuadas, de entre las varias que podríamos encontrar a la hora de acercarnos a la obra literaria de Woody Allen.
Y es que a los relatos de Allen que se recogen en Perfiles, hay que acercarse a lo zaino, de través, con el ánimo un tanto retorcido y el espíritu de fiesta. No hay otra manera de hacerlo, pues una vez inmerso en su lectura, es el propio autor el que, gracias a su natural locuacidad, su constante y frenético ritmo, y a su depuradísimo y singular sentido del humor, fomenta un perenne ánimo bufo y una suerte de juerga literaria, página a página y título a título, con lo que si no se acudió a la cita debidamente disfrazado y dispuesto, al instante uno tiene la sensación de encontrarse como desubicado, ajeno, y compelido por mor de su estupidez como lector, a ser el que repone el ponche, mientras ve como el resto de invitados a la fiesta, baila y se divierte.
En Perfiles, antología de relatos publicados entre 1975 y 1980, en diarios como The New York Times o The New Republic, se recogen todas aquellas obsesiones de juventud -las actuales son las mismas pero algo más taimadas por la fama y la edad- que uno espera encontrar en todo lo que provenga de este señor. Sus archiconocidas neuras, sus dilemas morales, su penuria sexual, su filosófico enfrentamiento con la muerte; todo ello se encuentra escondido, tras cada una de las palabras de esta colección de dieciséis relatos tan ágiles y gamberros, como profundos e imprescindibles.
Raúl Ariza Pallarés. (Benicàssim. Castellón, 1968). Es abogado y escritor ocasional e inédito. Ha colaborado con alguna que otra revista literaria, realizado pequeños artículos para periódicos de ámbito provincial, y ha obtenido discretas menciones en concursos literarios. Es autor del blog El alma difusa, en el que presenta sus colecciones de microrrelatos, inspirados, la mayoría de las veces, en el cine clásico; otra de sus reconocidas pasiones.
4 comentarios por mucho
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Menos mal que Woody Allen no hizo caso de lo que dijo en otro de sus siempre divertidos y estimulantes libros, en “Como acabar de una vez por todas con la cultura” y en especial, como acabar con la filosofía, dice lo siguiente:
La obra avanzó aprisa y en sólo dos tardes (con tiempo para echarme una siesta), completé la obra filosófica que espero no será descubierta hasta después de mi muerte o hasta el año 3000 (lo que ocurra primero) y que modestamente creo me asegurará un lugar privilegiado entre los pensadores de más peso en la historia. Aquí presento un breve ejemplo del cuerpo principal de tesoros intelectuales que lego a la posteridad, o hasta que llegue la mujer de la limpieza
Menos mal que ninguna mujer de la limpieza nos ha dejado sin su “filosofía”, como dice Raúl, ágil, gamberra, profunda e imprescindible.
comentario por ALMA Noviembre 26, 2008 @ 9:18 pmPerfiles bien vale una misa, o una mesa. En mi caso, la del dormitorio, donde habita, escondido en el cajón, a la espera de recomponer mi maltrecho humor.
comentario por Juanjo Noviembre 28, 2008 @ 7:42 amImprescindible en cualquier biblioteca.
comentario por Yo Noviembre 29, 2008 @ 12:37 pmUn libro divertidisimo, con una colección de relatos que han de ser tenidos en cuenta como verdaderos clásicos modernos.
comentario por Santi Agosto 29, 2009 @ 8:18 pmUna reseña muy entretenida, del inconfundible Raúl, propietario de un blog estupendo.