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Ni lo intentes con Hojas de Creamshave (1). Pasan de leérselo / Así que cuentos… ¿para niños? / El día que Aenpunto publique a alguien de menos de sesenta tacos, abriremos una botella de champán / “Hola, me llamo G. Y soy cuentista”. “Hooooola, G” / ¿Cuartillas de crema? ¿Apostar por nuevos talentos? Desengáñate, llevan siete años viviendo de los autores que sacaron en esa antología/ ¿De veras soportas los decálogos, dodecálogos y suputamadrecálogos? / ¿Relatos? Pero eso es como la poesía, ¿no? / Te has vendido a la novela, infraser. No queremos verte la jeta por nuestro selecto club/ Ese cuento apesta a taller / Deja de imitar a Quim Monzó / He pedido Velocidad de los jardines (blasfemia entrecortada) y me han mirado como si fuera tuberculosa / Sí, fui decimoquinto accésit en Calasparras. Vaya mierda de cuento que ganó, ¿eh? / El cuento entraña mayor dificultad que la novela/ Yo sólo escribo novelas para descansar de los cuentos / Una colección de relatos que augura grandes frutos para este joven autor… / Como me has pedido que publique algo, tenía por ahí estos cuentos…/ He quemado los relatos de verano de El País. Dios mío, esa gente debería ser gaseada
* Pues sí, los nombres tienen truco. Leer Masacre es más entretenido que los crucigramas.
* Si como lectores, escritores de cuentos o ambas cosas recuerdan alguna sentencia de similar bizarrismo, nos la pueden enviar y la añadiremos gustosamente.